Salón de Banquetes

Salón de Banquetes

Salón de Banquetes

El Palacio de los Duques se construyó en la primera mitad del siglo XV, pero no hay certeza sobre cómo se distribuirían los espacios en ese momento.

Durante la reconstrucción, realizada entre los años 30 y 50 del siglo XX, se erigió este enorme salón a partir de los vestigios encontradas en el edificio, que entonces estaba en ruinas, preguntándose cómo podría estructurarse.

Una vez finalizadas las obras, la comisión encargada de “amueblar” el edificio decidió decorar este espacio como si fuera un salón de banquetes, habiendo, como Residencia Oficial del Presidente de la República en el Norte del país, acogido varias veces suntuosas recepciones.

Al entrar en este salón, el visitante se siente atraído por la grandiosidad del espacio, por el techo en forma de barco invertido, por la enorme mesa (formada por la unión de varias mesas) y por el tapiz de Pastrana que representa el asalto a Arcila.

A continuación, se muestra un conjunto de piezas generalmente relacionadas con la mesa y los objetos que eventualmente decoraron el espacio donde se colocaba la mesa destinada a comer. No se trata de una representación de una estancia, o una cámara, como se decía en su momento, del siglo XV, sino de la recreación de un espacio para comer y en el que se encuentra un conjunto de objetos reunidos producidos en general entre los siglos XVII y XVIII.

Entre los objetos aquí expuestos se encuentran: piezas de estaño, entre las que se encuentran jarras, platos (platos de gran tamaño), cántaros (recipientes utilizados para servir y beber líquidos, especialmente vino) y candelabros con los que se «iluminaban» los espacios; dos terrinas, una producida en Portugal y otra en China, elementos muy habituales en el servicio de mesa en el siglo XVIII, así como varios platos de loza portuguesa, y también cuatro de producción española.

Preste atención a las pinturas y diversos muebles producidos en Brasil, de los siglos XVII y XVIII: mesas, vitrinas, cofres y taburetes.

Por último, pero no menos importante, vea otro Tapiz de Pastrana, que retrata «El asalto a Arcila». El nombre “Tapicess de Pastrana” se debe a que son copias únicas de tapices del último cuarto del siglo XV que se pueden encontrar en el Museo Parroquial de Tapices de Pastrana, en España. Esta serie narra la conquista en el norte de África, en 1471, de la plaza Arcila (tres tapices) y la toma de Tánger (un tapiz), que tuvo lugar durante el reinado de Afonso V. en uno de los centros de fabricación de Flandes (Tournai, Bélgica), en el tercer cuarto del siglo XV. «Se puede suponer que “los tapices tardaron entre tres y cinco años de trabajo en cuatro telares que funcionaban simultáneamente con dieciséis o veinte tapiceros» (María Antónia Quina). Se trata de una obra única en su género, en Europa y en el mundo, que retrata con rigor histórico los hechos militares que tuvieron lugar, los cuáles están también comprobados por documentación.

Por motivos de conservación de las piezas en estaño, se retiran durante el período invernal y se vuelven a colocar sobre la mesa en primavera.